Tenerife sufrió en 2024 la peor gestión de residuos en cuarenta años, con la menor tasa de recuperación de residuos y ocho mil toneladas de residuos enterrados
Esta planta recupera mensualmente en torno a 2.000 toneladas de residuos, que se evita que vayan a parar al suelo de Arico, donde se entierran


